sábado, 10 de diciembre de 2011

Reflejos

Reflejos” es una composición de magia con cartas, creada por el genial Pepe Carrol. 
Desde el principio me cautivó su temática, que evoca el cuento de “Alicia a través del espejo”, y el hecho de que se pueda realizar con una baraja normal.

Durante años experimenté variantes en la estructura, en las técnicas y en la presentación hasta llegar a una versión que se ha convertido en un juego credencial de mi repertorio. 

Recuerdo como anécdota cuando lo presenté en el concurso del FISM Beijing 2009, con una charla que dice: “Imaginad un mundo en el que no hay tiempo, sólo imágenes”. Me descalificaron por pasarme de tiempo...



En la grabación se escucha un tema original de piano compuesto e interpretado en directo por el mago Eloy Fernández Mateos en el Bâbâ Bar de A Coruña. El texto que utilizo se basa en un cuento del sugerente libro “Sueños de Einstein” de Alan Lightman. El manejo técnico y estructura está también inspirada en la versión de mi admiradísimo Gabi Pareras (que aporta estética y simplifica los movimientos de la original de Carrol), unida a la idea del mago Aranda para que la rutina se haga sin necesidad de mesa (en manos del espectador), y con aportaciones entre otros de Helder Guimarães, Juan Manuel Marcos, Pedro Bryce, mi hermano Román García, y Javier Piñeiro. Gracias a todos ellos.

9 comentarios:

madquark dijo...

Todavía estoy con la boca abierta. Me ha parecido maravilloso todo: el juego, la música, la escenografía...

Nani dijo...

Maravilloso! Todo estudiado y ensamblado al milímetro... una JOYA!! Gracias por compartir estos vídeos!

Dani Cerdán dijo...

Kiko, tremendamente Mágico. Brillante, fascinante... perfecto.
¡Me ha encantado!

Guillermo dijo...

A mí personalmente me ha encantado la rutina, pero hablando con un compañero me dice que no entiende la historia, que no entiende el significado... que no sigue un hilo conductor razonable, sino que la historia habla sobre imágenes bonitas de manera "aleatoria" pero que no todo el mundo tiene por qué sentirse identificado con ellas... Yo le respondo que son metáforas y que no todo el mundo se imagina el mismo águila o el mismo árbol o la misma barca... y que bueno que cada uno interpreta y piensa sus propias imágenes... Sin embargo el responde con que bueno que son imágenes y que por ejemplo que me evoca a mí una dama o una mujer mirándose a un espejo a las 10, que para él no significa nada en especial ni le atrae un recuerdo digamos "atractivo"... Entonces tengo curiosidad Kiko por saber que le responderías a esa persona y si crees que tiene parte de razón, o es simplemente una cuestión de gustos o que la rutina no pretendía contar una historia "lógica". Sigo diciendo que a mi me ha maravillado la rutina... Me encantaría que respondieras, un saludo!

Kiko Pastur dijo...

Guillermo, me encanta la cuestión que planteas porque para mí es precisamente el punto clave en la presentación. Es cierto que no hay una historia y es algo muy deliberado. Trato de tocar o jugar simplemente con “sensaciones”.
El texto pretende ser más o menos coherente con la premisa de “un mundo sin tiempo, sólo imágenes” y describe una sucesión de imágenes estáticas pero “evocadoras”, aunque sin ninguna lógica que las conecte...
En un plano más teórico te diría que la propuesta pretende estimular las clásicas cualidades que se atribuyen al hemisferio derecho del cerebro (espacial, imaginativo, subjetivo, cualitativo, descriptivo, metafórico, sintético) y anular las clásicas cualidades del hemisferio izquierdo (temporal, explicativo, objetivo, cuantitativo, deductivo, literal, analítico).
Es decir, es un juego más poético que narrativo, más lúdico y existencial que formal o intelectual. Para estimular el análisis ya está el misterio de la propia magia (del imposible), así que la presentación no intenta entrar en competencia con ese misterio sino darle un valor añadido.
Como todo juego no tiene que gustar a todo el mundo, así que entiendo lo de tu amigo. Simplemente lo cuento porque a mi me gusta. La charla se inspira en un capítulo del libro “Sueños de Einstein” de Alan Lightman, en el cual se proponen muchos otros mundos o puntos de vista en el que el tiempo es “distinto”. Un libro muy recomendable por cierto.
Gracias por el comentario y por la pregunta. Un abrazo!

Nani dijo...

Después de esta explicación todavía me gusta más. Creo que la atmósfera creada en este juego es exactamente esa, habrá gente que conecte a todos esos niveles y otros que sólo vivan las transformaciones de los ases, pero creo que el texto te acompaña y guía para que vivas los efectos de ese modo tan mágico. La frase final me encanta y es muy aclaratoria para el público, "recuerdos o sueños, porque estas cartas siempre han sido los cuatro ases". Creo que durante esos seis minutos la gente se deja llevar y simplemente "sueña" a través de lo que les sucede a esas cuatro cartas, realmente entran en ese mundo formado sólo por imágenes. Este es uno de esos juegos en los que el público en ningún momento se pregunta el cómo o el secreto del efecto, simplemente lo disfruta de un modo muy abierto y personal. Me encanta el juego y la presentación, para mí es un diez redondo!

magidc dijo...

Siempre he hablado de este juego cuando intento explicar a alguien cual es mi concepto de arte. Al igual que el término "truco", los términos "juego" y "efecto" me siguen pareciendo limitados e insuficientes para definir esta joya. Creo llamarle "experiencia" sería lo correcto.
Gracias Kiko por darnos la oportunidad de poder sumergirnos una vez mas en esa atmósfera mágica que te acompaña como si fuera un componente mas del desodorante que te echas cada mañana.

Juan Luis Rubiales dijo...

Que grande eres jodio!

Juan Luis Rubiales dijo...
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